Cuando hablamos de porteo ergonómico, muchas veces nos enfocamos en la postura del bebé, la posición en “M” o el soporte cervical.
Pero hay un concepto menos nombrado que lo cambia todo:
El centro de gravedad.
Y entenderlo puede marcar la diferencia entre un porteo cómodo… y uno que termina en dolor de espalda.
¿Qué es el centro de gravedad?
El centro de gravedad es el punto del cuerpo donde se concentra el peso.
En un adulto de pie, generalmente se encuentra a la altura del ombligo, ligeramente hacia adelante. Es el punto que permite mantener el equilibrio sin esfuerzo.
Cuando estamos alineados, nuestro cuerpo distribuye el peso de manera eficiente.
Cuando ese punto se desplaza, el cuerpo compensa.
Y compensar siempre significa tensión.
¿Qué pasa con el centro de gravedad cuando porteamos?
Cuando porteamos, no solo llevamos un bebé.
Estamos modificando nuestro sistema de equilibrio.
Adulto + bebé = nuevo centro de gravedad compartido.
El cuerpo intentará mantener ese nuevo centro alineado sobre nuestra base de apoyo (los pies).
Si el peso del bebé se mantiene cerca del cuerpo, el sistema se estabiliza.
Pero si el bebé va muy abajo o suelto, el centro de gravedad se desplaza hacia adelante.
Y ahí comienzan las compensaciones.
Cuando el centro de gravedad se va hacia adelante
Si el portabebé está mal ajustado o el bebé va colgando:
- La zona lumbar se arquea más de lo natural
- Los hombros se adelantan
- El cuello se tensiona
- Aparece fatiga más rápido
Muchas veces escuchamos:
“Portear me duele la espalda”
“Es que no puedo portear mucho rato”
Y en la mayoría de los casos, no es el porteo en sí.
Es un centro de gravedad mal distribuido.
Porteo ergonómico: más que postura, es equilibrio
Un porteo bien ajustado logra que:
- El bebé esté alto (a la altura del pecho)
- Esté firme, sin holguras
- Su peso esté distribuido en el cinturón y tirantes
- Permanezca cercano al torso del adulto
Mientras más pegado esté el bebé al cuerpo, más natural se siente el peso.
Es el mismo principio de una mochila de trekking:
si está suelta y lejos de la espalda, pesa más.
si está ajustada y cercana, el peso se distribuye mejor.
No es magia. Es física.
¿Y qué ocurre con el bebé?
El centro de gravedad también influye en él.
Cuando el bebé está bien ajustado:
- Su eje corporal se mantiene alineado
- No tambalea
- No sobrecarga su pelvis
- Su columna conserva su curvatura natural
Cuando va colgando o inestable:
- Se pierde soporte pélvico
- Aumenta el balanceo cervical
- Hay mayor presión en la zona genital
- Se compromete su estabilidad postural
Y recordemos: los bebés no son pequeños adultos.
Están en desarrollo. Su sistema musculoesquelético aún está madurando.
Por eso el ajuste importa.
Portear no debería doler
Un porteo bien realizado no debería generar dolor persistente ni sobrecarga.
Puede sentirse el peso (porque hay peso)
pero no debería sentirse desalineación.
Si duele, si cansa demasiado rápido, si el cuerpo se va hacia adelante, probablemente el centro de gravedad no está correctamente distribuido.
Y eso, la mayoría de las veces se puede corregir.
Entonces…
El porteo ergonómico no es solo postura del bebé.
Es equilibrio compartido.
Es distribución de peso.
Es biomecánica.
Es respeto por el cuerpo del adulto y del bebé.
Cuando el centro de gravedad está bien alineado, el porteo se siente estable, natural y sostenible.
Y ahí es cuando realmente se transforma en una herramienta de contacto, regulación y bienestar.

