El porteo es ampliamente reconocido en el ámbito de la salud infantil como una práctica que favorece el vínculo temprano, la regulación neurofisiológica y el desarrollo del lactante. Sin embargo, en la práctica clínica surge con frecuencia la consulta sobre el porteo del bebé mirando hacia adelante, lo que plantea la necesidad de diferenciar entre prácticas culturalmente aceptadas y recomendaciones basadas en evidencia.
El objetivo de este artículo es analizar si existe una indicación pediátrica formal para el porteo hacia adelante, considerando aspectos del desarrollo infantil, la regulación sensorial y la biomecánica.
Porteo y recomendaciones pediátricas actuales
Las recomendaciones pediátricas relacionadas con el contacto temprano —como el cuidado madre canguro y el porteo— se fundamentan en beneficios ampliamente documentados:
- Regulación del sistema nervioso autónomo
- Disminución del estrés en el lactante
- Favorecimiento del apego y la co-regulación
- Acompañamiento del desarrollo postural y neuromotor.
Hasta la fecha, no existen guías clínicas, consensos pediátricos ni evidencia científica que indiquen el porteo hacia adelante como una intervención terapéutica, preventiva o de estimulación del desarrollo.
Estimulación, organización sensorial y desarrollo.
Desde la neurobiología del desarrollo, se reconoce que el lactante requiere un entorno que permita:
- Filtrar y modular la estimulación sensorial
- Alternar entre exploración y retirada del estímulo
- Regularse a través del contacto con el adulto
El porteo hacia el cuerpo del cuidador facilita estos procesos, mientras que el porteo hacia adelante exponen al lactante a un flujo constante de estímulos sin mediación ni posibilidad de autorregulación, lo que puede resultar en sobrecarga sensorial.
Consideraciones posturales y biomecánicas
Desde un enfoque ergonómico:
- La posición hacia adelante dificulta mantener la postura fisiológica de cadera (flexión-abducción) y columna.
- No acompaña adecuadamente al eje corporal del lactante.
- Incrementa la carga mecánica sobre la musculatura del adulto.
Por estas razones, el porteo hacia adelante no cumple criterios de ergonomía , incluso cuando se utiliza en períodos breves.
Uso tolerado versus indicación clínica
Es relevante diferenciar entre:
- Uso tolerado : aceptado de manera puntual, sin fines terapéuticos
- Indicación clínica : recomendación basada en objetivos de salud y desarrollo
En algunos contextos, el porteo hacia adelante puede ser tolerado por períodos cortos en lactantes mayores; Sin embargo, esto no constituye una indicación pediátrica formal .
Rol de la educación en salud
La falta de formación específica en porteo dentro de los programas de pregrado en salud puede favorecer la difusión de mensajes ambiguos. La educación clara y basada en evidencia permite:
- Entregar información coherente a las familias
- Prevenir malas prácticas
- Promover un uso seguro y respetuoso del porteo
El porteo es una herramienta valiosa cuando se utiliza desde un enfoque fisiológico y de desarrollo infantil. El porteo hacia adelante no cuenta con respaldo como indicación pediátrica y no aporta beneficios que no puedan lograrse mediante el porteo hacia el cuerpo del adulto.
Promover prácticas informadas contribuye a una atención más segura, coherente y alineada con el bienestar del lactante y su familia.

